Maya
Feliz Navidad
Hoy es el día en que una ejecutiva de Nueva York conduce por un pueblo nevado, su coche se avería, y un veterinario viudo con camisa de franela le ofrece chocolate caliente. Sabemos cómo termina: ella descubre que el amor verdadero estaba en renunciar a su carrera, mudarse a un sitio sin wifi, y adoptar un golden retriever (¿o era un perro salchicha?).
O quizás hoy despiertas en una vida paralela donde todo es diferente: tienes hijos en lugar de acciones, un tractor en lugar de un Porsche, y descubres que la vida que no elegiste tiene algo que la otra nunca tuvo.
O tal vez hoy simplemente llegas en limusina a una fiesta de empresa, esperando que todo salga bien. Pero habrá terroristas, explosiones, y tendrás que caminar descalzo sobre cristales rotos.
Los yoguis llamarían a estas historias Maya: el velo de ilusión que nos hace creer que la vida real está en otra parte. En otro pueblo, en otra versión de nosotros mismos, en otra circunstancia más perfecta o más dramática.
¿Dónde estás tú hoy?
Quizás no salvando rehenes en la Nakatomi Plaza. Quizás en un atasco camino a la cena familiar. O en el sofá, fingiendo entusiasmo. O corriendo por El Corte Inglés buscando ese regalo que se te olvidó.
Y está bien.
Porque el yoga no te pide que finjas ser otra persona, ni que te preguntes “qué habría pasado si…”, ni que esperes a que tu vida se parezca a una película. La práctica es precisamente eso: atravesar Maya, ver a través del velo, y reconocer que la vida real no está en otra parte.
El yoga te recuerda algo más simple: estés donde estés hoy, respira ahí.
En el tráfico. En la mesa familiar quizás incómoda. Entre el turrón y las preguntas sobre tu vida. En la vida que tienes, no en la que pudiste tener ni en la que te dicen que deberías querer. Ahí también puedes estar presente.
Desde YUJ te deseamos unas Navidades reales, no perfectas.
Con momentos de calma y otros de caos.
Con risas y también con silencios unos incómodos y otros necesarios.
Con la certeza de que esta vida, la que estás viviendo ahora mismo, sin filtros ni banda sonora, es la única que necesitas.
Feliz Navidad
yuj





